Lima, 28 de julio de 2026. Keiko Fujimori juró este martes como presidenta del Perú para el periodo 2026-2031 y, más allá del peso político del retorno del fujimorismo tras 26 años, su primer día dejó un mensaje claro para los mercados: continuidad de la disciplina macroeconómica y prioridad a la reactivación de la inversión privada. La señal más contundente llegó incluso antes de la ceremonia, con la confirmación de Elmer Cuba al frente del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la permanencia de Julio Velarde en el Banco Central de Reserva por otros cinco años.
Un MEF orientado a la confianza del mercado
Cuba, economista formado en la Pontificia Universidad Católica del Perú con maestría en la Universidad Católica de Chile, exdirector del Banco Central de Reserva y exsocio de Macroconsult, llega a la cartera con un perfil marcadamente técnico y pro-mercado. Su designación —oficializada un día antes de la investidura— fue leída con buenos ojos por economistas y gremios empresariales, que la interpretan como una apuesta por la estabilidad y la continuidad de la política monetaria y fiscal.
En su primera aparición pública, Cuba prometió rigurosidad en el gasto y anunció que buscará que el crecimiento se traduzca en mejores empleos y salarios. «Vamos a ser implacables con el uso de esos recursos», advirtió, en referencia a los fondos públicos.
El nuevo ministro asume, sin embargo, con desafíos considerables: una economía que crece cerca del 3%, un déficit fiscal proyectado en 1,75% del PBI para 2026, la amenaza del Fenómeno de El Niño sobre sectores productivos y la necesidad de negociar cada reforma con un Congreso fragmentado. La rotación reciente ilustra la fragilidad institucional del cargo: entre julio de 2021 y julio de 2026, el MEF tuvo diez titulares distintos.
Las cifras que juegan a favor
Pese a la inestabilidad política, algunos indicadores ofrecen un punto de partida sólido. Hacia comienzos de julio, el riesgo país peruano se ubicaba en torno a los 110 puntos básicos, su nivel más bajo en casi 14 años, mientras que las reservas internacionales se aproximaban a los US$ 100.000 millones. La continuidad de Velarde en el Banco Central —una de las principales anclas de estabilidad durante los años de crisis— refuerza esa base, aunque los analistas advierten que el mercado ya había incorporado ambas señales, por lo que se anticipa más una validación de la continuidad que un repunte brusco de los activos.
Los anuncios económicos del Mensaje a la Nación
En su primer discurso ante el Congreso bicameral, Fujimori situó la reactivación económica entre los ejes centrales de su gestión y presentó un paquete de medidas con impacto directo en el bolsillo:
- Salario mínimo: incremento de la remuneración mínima vital de S/ 1.130 a S/ 1.300, aunque el Ejecutivo no precisó una fecha de entrada en vigor.
- Apoyo a las mypes: un bono compensatorio por única vez dirigido a las micro y pequeñas empresas.
- Protección social: duplicación del programa Pensión 65.
- Empleo joven: el programa «Jóvenes con Futuro», con la meta de reducir a la mitad el desempleo juvenil.
- Infraestructura: culminación de la Línea 2 del Metro de Lima y ejecución de las líneas 3, 4, 5 y 6, junto con la creación de una autoridad nacional del sector.
El anuncio del alza salarial generó de inmediato expectativas y dudas entre trabajadores y empresarios, precisamente por la falta de una fecha definida y por la coyuntura de un crecimiento aún moderado.
Señales hacia Washington y la región
La orientación económica se complementa con una apuesta geopolítica. La designación de Carlos Espá en la Cancillería —exfuncionario vinculado a la Embajada de Estados Unidos— y la presencia del vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, en la ceremonia subrayan el interés del nuevo Gobierno por estrechar vínculos con la Administración de Donald Trump. En paralelo, el sector empresarial chileno sigue de cerca la agenda de estabilidad regulatoria, agilización de permisos e impulso a la inversión, en un contexto de reactivación del Consejo Empresarial Chile-Perú centrado en comercio, energía y minería.
El reto de fondo
El gabinete económico de Fujimori parte con credenciales que tranquilizan a los mercados, pero enfrenta la prueba de convertir la estabilidad macro en crecimiento sostenido y empleo formal, en un país que ha atravesado nueve cambios presidenciales en una década. La coherencia entre el discurso pro-inversión y las medidas de gasto social anunciadas será, en los próximos meses, el principal termómetro de la gestión.
Artículo elaborado con base en información de medios peruanos e internacionales (Infobae, El Comercio, Gestión, France 24, Ex-Ante, Diario Financiero y agencias) publicada entre el 27 y el 28 de julio de 2026.





